“Winter is coming”, se acerca el invierno: el riesgo de enfermar de COVID19 en la segunda ciudad con mayor contaminación de Latinoamérica y el Caribe

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Games of Thrones, la exitosa serie mundial hizo famosa la frase “Winter is coming”. En esa historia los distintos reinos y tribus se aliaron para enfrentar al temido rey de la noche y su poderoso ejército de “caminantes blancos”, que avanzaban como una marea incontenible junto al crudo invierno. En una ciudad como Osorno, la segunda en el ranking latinoamericano de ciudades con mayor contaminación del aire por material particulado, la llegada del invierno con una pandemia: preocupa.

En pleno desarrollo de  Estado de Excepción Constitucional por COVID 19,  las autoridades políticas regionales, provinciales y comunales no han advertido a la población acerca de la mala ecuación sobre la convivencia del Coronavirus y el humo en Osorno, a pesar que médicos especialistas advierten todos los años sobre la relación entre enfermedades respiratorias, con resultado de muerte debido a la contaminación.

Recordemos que la autoridad sanitaria y medioambiental declaran emergencia ambiental a causa de las altas concentraciones de material particulado MP2,5, como consecuencia del alto consumo de leña no certificada y condiciones climáticas desfavorables. Todos los años los red asistencial (hospital y consultorios) trabajan a tope y sin recursos suficientes para resguardar la salud de los pacientes críticos por este escenario ambiental.

La Constitución Política actual no garantiza el derecho a la salud de las personas, sino que sólo nos da el derecho expreso de elegir si nos vamos a atender en el sistema privado o público, como si la elección no estuviera sujeta a nuestra capacidad económica, según dice el Artículo 19 Nº 9, que en sus incisos finales especifica que “Es deber preferente del Estado garantizar la ejecución de las acciones de salud, sea que se presten a través de instituciones públicas o privadas, en la forma y condiciones que determine la ley, la que podrá establecer cotizaciones obligatorias.

Los salubristas indican que, los sistemas de salud son la respuesta social organizada a los problemas de salud. Entonces nos preguntamos, ¿cómo se está trabajando con la comunidad que se vincula todo el año, a través de comités de salud, con el sistema de salud regional y provincial?, ¿Cómo dará respuesta el MINSAL a todas las demandas actuales de atención que se acumularán en invierno, las de COVID19 y las que todos los años se producen por la contaminación del aire?, ¿En qué consistirá la campaña preventiva de este año para enfrentar los episodios críticos de contaminación del aire a partir del otoño?. Si en regiones el centralismo devastador y la tardanza en la toma de decisiones de los líderes de salud genera incertidumbre en la población retardando la cuarentena.

El vecindario de los vulnerables 

Don Juan tiene 70 años, es un “paciente crónico” del Cesfam de Rahue Alto. Todos los inviernos llega a la sala ERA (Enfermedades Respiratorias Agudas) y en la sala de espera se encuentra con la señora Marcia y con Miguel, vecinos de toda la vida, también enfermos crónicos. 

La señora Marcia está preocupada, en los últimos cinco años su bronquitis se ha complicado en invierno, llegando a bronconeumonía, sobretodo durante los días de mayor contaminación del aire, los días de “emergencia sanitaria ambiental”. Miguel es un  sobreviviente de cáncer al pulmón, sabe que a sus 45 años sus inviernos no se diferencian mucho de sus vecinos más “grandes”. Ellos son un ejemplo de la población de “alto riesgo” que incluye ancianos, niños y personas con enfermedades respiratorias crónicas. El frío y la contaminación del aire son una mala mezcla para ellos.

En la sala de espera del consultorio una radio local entrega los datos del número de contagiados por Coronavirus, señalando que en Osorno podría alcanzar a 100 personas a fines de marzo. Sin decir nada los vecinos se miran y sacuden la cabeza. Se acerca un invierno más cruel y más frío que el anterior. 

Esta escena se repetirá en todos los CESFAM de Osorno. Cientos de adultos mayores que acuden periódicamente a los establecimientos de salud pública en Osorno, para retirar alimentos, leche, medicamentos y para atender enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión, niños que acuden a vacunarse junto a sus madres y las embarazadas y los lactantes que se atienden en sus respectivos consultorios. 

En el  año 2017 los SAPU de la ciudad (Pedro Jauregui, Marcelo Lopetegui y Rahue Alto) atendieron 30 mil 760 casos de urgencia respiratoria, que representa el 49% del total anual. Las patologías se centran en IRA ALTA (Infección viral común que afecta a la nariz, la garganta y las vías respiratorias) y la bronquitis/bronquiolitis aguda.

El mismo año en el Hospital Base San José de Osorno atendieron por urgencia respiratoria a 14 mil 211 usuarios, que representan el 22% del total anual de atenciones de urgencia. Las causas principales detrás de estas urgencias fueron neumonía y crisis obstructiva bronquial. 

Y en estos días vemos carteles que avisan que las vacunas contra la influenza se terminaron en los CESFAM, que llegarán más la próxima semana. Sus médicos habituales les han reagendado horas, todo el personal del consultorio circula rápidamente, con mascarillas y guantes. El dispensador de alcohol gel que han instalado en la sala de espera ya está vacío antes de las diez de la mañana. Todo Osorno se está enfrentando al COVID 19. 

Otra de la situaciones es la crisis habitacional que enfrenta la ciudad, según el CENSO del año 2017 dónde nos revela que más de 4.000 viviendas están en situación de hacinamiento, de las cuales 429 viviendas se encuentra en una situación crítica con más de 5 personas conviviendo por habitación. 

Pero ¿Estamos realmente conscientes de lo que significa el alto nivel de contaminación del aire en Osorno, en este contexto de pandemia y con un alto índice de hacinamiento?

Fuente: Seremi de Salud Los Lagos, elaboración www.asambleapopular.cl

El relajo de los osorninos y el hermetismo de las autoridades: una mezcla que puede ser mortal

El jueves 26 de marzo la cifra de contagiados, de acuerdo a la Seremi de Salud, Scarlett Molt, era de  25 personas, al día siguiente (hoy, viernes 27 de marzo) se confirmaron 29 nuevos casos de COVID19, sumando un total de 54, en Osorno, de un total de 94 (incluye crucero Silver Explorer) en toda la región. Esto indica un incremento del 54% en tan solo 24 horas. La curva del gráfico se disparó con los últimos contagiados por la pandemia, pero no se ha señalado con énfasis que el total de casos en Osorno representan el 57% de los casos de toda la región de Los Lagos. Desconocemos si la autoridad regional de salud tiene proyecciones técnicas del aumento de casos confirmados de coronavirus en la Región y en especial de la ciudad de Osorno. Esa información es crucial para que la ciudadanía se mantenga informada y tome seriamente la cuarentena domiciliaria voluntaria y obligatoria, en el caso de los contagiados y sus familias. Países de oriente han generado app´s de georeferencias para poder controlar la propagación del virus en sus localidades, mientras que en nuestra región sólo la autoridad sabe donde se ubican.

La seremi de salud, Moltt tampoco ha sido clara cuando le hemos consultado sobre nuevas camas UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) que suponemos tendrán ventiladores mecánicos y personal de salud adicional, equipamiento que se necesita con urgencia para reforzar al hospital de Osorno. 

Nuestras fuentes nos indican que no están abordando el seguimiento sanitario de los pacientes contagiados. Pero la población tampoco está cooperando. Hasta el viernes de la semana pasada la población seguía comprando en el mall, asistiendo al cine y a reuniones de hasta 40 personas. Ese día se decretó la prohibición de funcionar para centros comerciales, cines y restaurantes. 

Por eso se prendieron las alarmas cuando supimos que el primer paciente con sospechas de contagio con COVID 19, sin importarle lo más mínimo, se paseo por una notaría, en la plaza de armas e incluso en un supermercado ubicado en el sector oriente el lunes 23 de marzo. A ese paciente le comunicaron el martes 24 que su examen por COVID19 había resultado positivo. Al cierre de este reportaje dos trabajadores del mismo supermercado presentaron síntomas y les fue aplicado el test, sus resultados no se conocen aún. ¿Este paciente contagiado será procesado por la justicia por poner en peligro la salud de la población, al no guardar cuarentena preventiva?. Esta conducta irresponsable se repite en todas las ciudades de Chile. El #QuedateEnCasa no pasa de ser una frase para redes sociales. 

El MINSAL no ha comunicado claramente si están aplicando un protocolo cuando una persona concurre a hacerse el examen por sospechas de coronavirus, no sabemos si está informado de consecuencias legales de su imprudencia o si es recomendable enviarlo a su casa sin realizar seguimiento sanitario. Por todo lo anterior, existe desconfianza en los datos emanados de la autoridad de salud por la poca transparencia en la entrega de información, sobre todo en un escenario tan grave como el actual donde los medios de comunicación debemos entregar certezas a la gente y no transmitir dudas e imprecisiones.

¿Cuántos son los casos sub registrados, cuántos están aún en evaluación, qué medidas se están tomando para aplanar la curva de contagios en la provincia? Solo la autoridad regional de salud tiene las respuestas, y todos los ciudadanos merecemos conocerlas.

El comportamiento del virus en un ambiente contaminado: los estudios y la experiencia internacional

En la prensa internacional encontramos que un reciente estudio científico  realizado por la Sociedad de Medicina Ambiental SIMA ,conjuntamente por la Universidad de Bolonia y el de Bari, el epidemiólogo Marius Gilbert plantea que “el nuevo coronavirus habría sido impulsado en su propagación por la contaminación del aire y más precisamente por ciertas partículas finas muy presentes en zonas contaminadas de Wuhan, pero también de Lombardía, Emilia-Romaña y otros centros urbanos”. ¿Le suena familiar el MP 2,5 ?

Y junto al estudio de Gilbert, se suma la investigación del New England Journal of Medicine, científicos de la Universidad de Princeton (Nueva Jersey), el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, la Universidad de California de Los Ángeles y el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (Atlanta), quienes apoyan la tesis de que el SARS-CoV-2 podría sobrevivir en suspensión en el aire hasta por tres horas bajo ciertas condiciones, incluido un alto nivel de contaminación del aire, hipótesis que explica la velocidad de propagación del virus en Italia. 

Hagamos cuentas. La ciudad de Osorno ocupa el segundo lugar de las ciudades más contaminadas de Latinoamérica y el Caribe, según el reporte anual de calidad del aire del año 2018, que fue elaborado por Greenpeace  y el sistema mundial de monitoreo del aire “AirVisual”. Allí señala que en el ranking de las 10 ciudades con el aire más contaminado 9 son chilenas, mencionando que nuestro país cuenta con los records de polución de MP2,5.

La causa de esta polución ya la conocemos de sobra: la combustión de madera para calefacción o sea la leña. Recordemos que desde el año 2014 las autoridades de salud están informado a la población que este material particulado penetra profundamente en el sistema respiratorio humano y desde allí perjudica a todo el cuerpo, causando una amplia gama de efectos a la salud en el corto, mediano y largo plazo.

Para relacionar la exposición a posibles impactos en la salud, este informe hace referencia a dos pautas para la contaminación por PM2.5. Primero se encuentra la escala de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el la guía de exposición MP2.5 del índice de la calidad del aire  de los Estados Unidos (US AQI).

La realidad de Chile y Osorno frente al COVID19

El aire contaminado, que presenta una saturación crítica de MP2,5, sería un transportador de varios contaminantes y de virus. Así lo indican estudios preliminares que mencionamos en párrafos anteriores.  En Osorno, si un virus como el COVID19 puede permanecer suspendido en el aire contaminado, la distancia social de tres metros sería una medida de prevención prácticamente inútil.

La ley señala que en “en situaciones de emergencia ambiental para material particulado respirable MP2,5 aquéllos en que la concentración de 24 horas se encuentre dentro de los rangos de alerta (80-109 µg/m3), se denominará  pre emergencia:110-169 µg/m3 y emergencia ambiental en los rangos de :170 µg/m3 o superior. 

En Osorno sabemos cómo son nuestros inviernos, la contaminación es real, arden los ojos, cuesta respirar y la lluvia que limpia los cielos se agradece, pero las lluvias escasean hace años. La sequía, el saqueo de las aguas y la suciedad del aire que respiramos nos pasan la cuenta todos los años. 

Agreguemos que  el año 2016, la capital de la leche y la carne, tuvo cifras históricas de contaminación del aire, en ese año se superó en 20 veces la norma permitida por ley y en hasta agosto del año 2019 concentraba 22 episodios críticos por mala calidad del aire.

Médicos cómo Alberto Muñoz ex Director del Hospital de Quilacahuín y el conocido especialista broncopulmonar Dr. Ernesto Grob, señalaron a este medio que “en el gran porcentaje de la población debiese existir un daño a las vías respiratorias producto de las altas y prolongadas exposiciones a la contaminación atmosférica, información también respaldada por la propia OMS que incluso señala que cualquier exposición al MP2.5 podría ocasionar problemas de salud”.

El período crítico se inicia entre abril y mayo, desatándose en junio las alertas ambientales, pre-emergencia o emergencia ambiental. Pero, hasta hoy no hemos escuchado ninguna voz desde el Comité Operativo de Emergencias Comunal ni de la Mesa Multisectorial que aborda la  Descontaminación. No sabemos qué sucede hoy en la salud municipal, los equipos de la seremi de medio ambiente, la autoridad sanitaria local ni del gobernador provincial Mario Bello. Sólo hace unas horas se escucha la solitaria y débil voz de un alcalde Jaime Bertín, solicitando cuarentena para la ciudad.

El diagnóstico entre los medios de comunicación locales es transversal: las autoridades gubernamentales de la región de Los Lagos, provinciales y comunales, no están generando mensajes claros que sacudan a los osorninos y le den importancia a las medidas de prevención. Si consideran de hoy en adelante la aplicación de los protocolos que contiene el Plan Nacional de Emergencias, posiblemente este “invierno perfecto”, no será tan mortal como se proyecta. Expertos en salubridad señalan que la prevención es mucho más efectiva si se trabaja a través de estas redes comunitarias como las juntas de vecinos, COES del hospital, los consultorios y otras instituciones estatales. Pero sobretodo no hay señales de las autoridades sobre la inversión que inyectarán en la red hospitalaria colocando más camas críticas, ventiladores mecánicos, profesionales de la salud adicionales y kits de diagnóstico para personas sospechosas de portar el COVID19. Tampoco sabemos si se gestionan, como en Santiago, albergues multiclase: para ricos y otros para pobres. Lo único cierto, es que tenemos personal de educación, de la salud, de supermercados y servicios financieros haciendo cuarentena, pero aún se dice que es un “cluster epidemiológico”.

La capacidad de la red asistencial ante el coronavirus

Según la información que hemos podido recabar, en la provincia hay aproximadamente 18 camas UCI disponibles, ocho estarían en el sector público, de las que hasta el día de ayer 26 de marzo, sólo dos estarían disponibles; con respecto al número de camas UCI en el sector privado, la información nuevamente es poco clara, la seremi señala que existirían seis camas UCI en la Clínica Alemana de Osorno,  pero nuestras fuentes nos señalan que en realidad habrían diez las cuales podrían ampliarse al doble en los próximos días, aún en el mejor de los casos, se podrían implementar el doble de camas UCI en toda la red de asistencial de salud provincial. 

El comportamiento de la pandemia en distintos países indica que alrededor de un 3% de los contagiados necesita un ventilador mecánico o sea necesitará una cama de cuidado crítico, al día de hoy podemos hablar que en el peor de los casos existen alrededor de diez camas UCI disponibles y en el mejor de los escenarios podría llegar al doble. Si realizamos una proyección simple, con la tasa disparada de aumento de casos en Osorno, sólo estamos separados en cuestión de días de una emergencia sanitaria total.

Ya sabemos que a fines de abril comenzarán los episodios de contaminación en la provincia. La autoridad sanitaria regional conoce estos datos, pero hasta ahora no ha podido responder con certeza cómo se podrá reforzar la red de asistencia, y concretamente, cuántas camas críticas habrá disponibles y cuando podrán estar en condiciones de atender las urgencias que vienen. 

Recordemos que es deber de la red asistencial  “regular y supervisar el funcionamiento de las redes de salud a través del diseño de políticas, normas, planes y programas para su coordinación y articulación, que permitan satisfacer las necesidades de salud de la población usuaria, en el marco de los objetivos sanitarios, con calidad y satisfacción usuaria”. La gestión del gobierno, personalizada en el  ministro Mañalich se ha caracterizado por el manejo hermético de la información sobre la aplicación de exámenes; la vigilancia ineficaz sobre los contagiados con cuarentena domiciliaria; la escasa formación de clusters, es decir grupos compuestos por contagiados por contacto directo, laboral o familiar, con el paciente diagnosticado como positivo; y escasa información entregada a la prensa local sobre el financiamiento que se destinará para reforzar la red asistencial, con los fondos disponibles para el estado de catástrofe.

En pocas palabras las posibilidades de que el escenario del COVID19 en Osorno sea dantesco no está alejado de la realidad. Los factores antes mencionados como la contaminación atmosférica, colapsos en invierno en los SAPU y la urgencia del Hospital Base San José, los episodios críticos del aire que disparan las cifras de atención por enfermedades respiratorias, la acumulación de daño respiratorio que por años tienen los ciudadanos osorninos por el MP2.5 proveniente de leña y la crisis habitacional de hacinamiento, entre otros factores, son elementos que pueden crear el invierno más duro y que jamás pudimos imaginar.

La Resolución Exenta 208 del 25 de marzo de 2020, del Ministerio de Salud,  publicada en el diario oficial el jueves 26 de marzo, le entrega todas las atribuciones para toma de decisiones a la máxima autoridad regional de salud, seremi Scarlett Molt. Por tanto, la ciudadanía estará a la espera de que este llamado a cuarentena total, que se expresa en las redes sociales, más la referencia de todos los expertos, se transformen en un faro que permita abrazarnos nuevamente sin mantener la distancia. La prevención es asunto de vida o muerte. Por favor…quédate en casa.

Fuentes consultadas para la elaboración de este reportaje:

Nota: se irán agregando fuentes durante las próximas horas.

Reportaje realizado por equipo de prensa de asambleapopular.cl

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One thought on ““Winter is coming”, se acerca el invierno: el riesgo de enfermar de COVID19 en la segunda ciudad con mayor contaminación de Latinoamérica y el Caribe”

  1. Debemos hacer algo. Puede ser una caravana. Lo mínimo que debemos EXIGIR es cuarentena total, mascarillas, alcohol y materiales de aseo.

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