Más allá de Barros, los otros casos de abuso sexual en la Iglesia de Osorno

Más allá de Barros, los otros casos de abuso sexual en la Iglesia de Osorno

14 de marzo del año 2015, asume en nuevo obispo de la diócesis de Osorno, nombrado por el papa Francisco, Juan de la Cruz Barros Madrid. A pesar de haber sido acusado de complicidad en los delitos cometidos por Karadima, su ex guía espiritual. Tres víctimas aseguran que Barros fue testigo de los abusos cometidos contra ellos por Karadima, y que, en su calidad de secretario del arzobispo de Santiago, a comienzos de la década de 1980, supuestamente destruyó una carta escrita por feligreses que se quejaban de la conducta indebida de Karadima. En marzo de 2015, cientos de católicos se reunieron en Osorno para protestar por el nombramiento de Barros. Decenas de sacerdotes y diáconos de Osorno enviaron una carta al nuncio apostólico de Chile exigiendo que Barros fuera removido de su cargo. Manifestaciones, denuncias y una trama que ha llevado hasta la fecha toda una operación, que involucra a políticos, el vaticano y al mismo Papa.

Una crisis internacional que devela una larga y basta red de abusos, pedofilia y explotación sexual infantil en la iglesia católica regida por el vaticano, debido a diferentes factores que han dado lugar a una mayor divulgación en otros países de los archivos secretos de la Iglesia y los nombres de los sacerdotes abusadores —factores como la formalización de las denuncias por parte de las víctimas y las investigaciones por parte de los fiscales y las comisiones gubernamentales— no han ocurrido hasta ahora en Chile.

La falta de presión externa permite a los líderes de la Iglesia Católica de Chile actuar con impunidad. Dejan volver al ministerio sacerdotal, por ejemplo, a sacerdotes que han sido objeto de muchas denuncias de abuso. El arzobispo de Santiago, Cardenal Ricardo Ezzati, anunció en diciembre de 2016 que Cristián Precht Bañados había cumplido los 5 años durante los cuales fue suspendido del ejercicio público del sacerdocio. Una investigación de la Iglesia había descubierto más de 20 víctimas de Precht, desde los 15 hasta los 35 años de edad. Sin embargo, Precht ahora podría volver a oficiar misas, dijo Ezzati; así volvería a adquirir «su ejercicio fundamental de los derechos que tiene como presbítero».

En este reportaje queremos ayudar a develar los hechos que han ocurrido en Osorno,  ir más allá de Barros, con el fin de generar la presión externa necesaria para que estos casos que expondremos acá, como los casos que puedan aparecer, sean denunciados, investigados o revisados por las instituciones del Estado. La verdad debe ser develada a la opinión pública.

Queremos también agradecer el enorme esfuerzo internacional que se ha llevado a cabo por BishopAccountability.org y  a todos aquellos periodistas y víctimas que han aportado con sus investigaciones y testimonios, con el fin de llevar un registro de los casos de abuso sexual en la iglesia de nuestro país. Gracias a esta iniciativa, el equipo de asambleapopular.cl tuvo acceso detallado y exclusivo de los casos que se expondrán en este reportaje.

En la compañía de Jesús y el Padre Leturia.

El caso del Padre Juan Miguel Leturia Mermod, S.J. comenzó en septiembre del año 2005 donde fue acusado públicamente por primera vez, cuando el diario La Tercera reveló que una víctima había presentado una denuncia penal en su contra.

Durante los años 70, Leturia fue profesor del colegio San Ignacio de Alonso Ovalle en Santiago. En 1988 fue destinado al cargo de rector del colegio San Mateo de Osorno. A los doce meses de su mandato de seis años como rector fue destituido por conducta inapropiada. El superior provincial de los jesuitas expresó que Leturia “tuvo que irse debido a problemas de alcoholismo, varios incidentes y una denuncia indirecta de una familia. No recuerdo los detalles, pero un padre mencionó algo sobre un abuso sexual contra un menor, y esto fue lo que lo condujo (a Leturia) a dejar su cargo en la escuela unos días más tarde”.

Poco después Leturia volvió a ejercer labores como sacerdote. A principios de la década de 1990, trabajó en el colegio San Ignacio El Bosque de Santiago, donde se desempeñó como profesor y guía espiritual. En 1997, los jesuitas lo enviaron a Estados Unidos para que se sometiera a un tratamiento, aparentemente por problemas de alcoholismo. Sin embargo, cuando regresó a Santiago en 2000, solo se le permitió trabajar con adultos.

En julio de 2005, un fiscal recibió un correo electrónico de un exalumno del colegio San Mateo, quien señaló que Leturia había abusado sexualmente de él mientras el sacerdote se desempeñaba como rector de dicha escuela. La víctima suministró los nombres de otros jóvenes que, según él, habían tenido experiencias similares y estaban dispuestos a testificar. Los fiscales iniciaron una investigación y se reunieron con representantes de la Compañía de Jesús para corroborar las acusaciones. Los jesuitas admitieron que habían recibido una denuncia en febrero de 2005 y habían suspendido a Leturia de sus funciones al mes siguiente.

En septiembre de 2005, se presentó una denuncia penal ante un tribunal de Santiago acusando formalmente a Leturia de abusos sexuales ocurridos en el colegio San Matero de Osorno en 1988. Dichos abusos sexuales incluían “tocaciones y mediciones de órganos genitales”. Leturia negó estas acusaciones, asegurando que “tocaciones jamás (hubo), salvo las cuestiones típicas en un colegio, palmoteos, pero esas no son tocaciones sexuales”. Con respecto a las mediciones de órganos genitales expresó: “Nunca pensé que podían tener esa connotación, jamás. Porque para mí no la tenían. Lo hice como una manera de ayudar a los chicos a crecer, a mejorar su autoestima…”. Leturia agregó que las acusaciones formaban parte de un plan de extorsión y calificó a su acusador de alumno problemático y mujeriego.

Revisa los relatos de los abusos acá:

Testimonios Leturia by asambleapopular.cl on Scribd

Frente a estas acusaciones, el superior provincial Guillermo Baranda S.J. manifestó que, a pesar de la denuncia, la intención de la Sociedad no era expulsar a Leturia de la congregación. “Podemos brindarle más ayuda. Es un hermano que tiene problemas”. En una declaración separada a los periodistas, el superior señaló que “el alcoholismo y la pedofilia son parte de la misma enfermedad”.

Revisa la declaración pública acá:

El entonces director regional del Servicio Nacional de Menores (Sename), quien era presidente del Centro de Alumnos del colegio San Mateo en 1988 cuando Leturia se desempeñaba como rector, lo recuerda a Leturia como un sacerdote que “tenía una manera irrespetuosa de interactuar con los alumnos y usaba un lenguaje excesivamente informal”. Según varios exalumnos del colegio San Mateo, Leturia los escogía por sus características anatómicas, los llevaba individualmente a su oficina —en algunos casos incluso a su habitación— y les medía el tamaño de sus penes para un supuesto estudio relacionado con su desarrollo físico.

Si bien los abusos sexuales de los que se le acusaba a Leturia estaban prescritos, la presunta víctima dijo que había presentado la denuncia “como medida de presión para alcanzar un acuerdo de carácter jurídico, es decir, una indemnización por los daños morales ocasionados”, y que esperaba que “este tipo de delitos no vuelvan a ocurrir y que Leturia sea investigado y enjuiciado”.

En noviembre de 2005, un juez de Santiago encontró que no había méritos para enjuiciar a Leturia. En enero de 2006, una corte de apelaciones confirmó, en decisión unánime, el sobreseimiento definitivo de la causa. En noviembre de 2011, los obispos chilenos revelaron un listado de los 18 clérigos “con impedimento para el ejercicio del ministerio por delitos graves contra menores de edad”. De ellos, 10 habían sido condenados en la justicia penal chilena. Los otros 8, entre ellos Leturia, figuran como sacerdotes “que han recibido sentencia canónica (delito prescrito, absueltos, suspendidos o aún en proceso en la justicia penal)”. No se han proporcionado detalles acerca del proceso canónico contra Leturia el cual falleció en diciembre del 2011, en total impunidad.

El largo viaje de 5600 millas del padre Mangen.

En el contexto de la investigación de los crimines imputados y posterior condena del Padre José Andrés Aguirre Ovalle, más conocido como “Padre Tato”, se da a conocer en un reportaje por la cadena BBC Mundo la estadía del misionero estadounidense Padre Daniel J. Mangen/Mangan, C.PP.S. (Congregación de la Preciosísima Sangre), en Purranque.

Magen, acusado de abusar sexualmente y violar a una muchacha durante tres años desde que ella tenía 16 años de edad. Los hechos se produjeron en una escuela secundaria católica de Cleveland, en Ohio (EE. UU.), a comienzos de la década de 1980. Mangen rechazó los cargos, pero reconoció haber estado involucrado en “actos sexuales” con menores y adultos. En 1984 fue trasladado a Chile y designado párroco en la localidad rural de Tralcao, ubicada en el municipio sureño de Mariquina (provincia de Valdiva, región de Los Ríos). En el año 2002, un periodista de televisión de Cleveland encontró a Mangen oficiando como sacerdote en la Iglesia de San Sebastián, en la ciudad chilena de Purranque (provincia de Osorno). Según el Directorio Oficial Católico, en 2005 se encontraba trabajando como sacerdote en Perú.

Revisa el directorio oficial católico acá:

Directorio Oficial Católico Mangen by asambleapopular.cl on Scribd

Su nombre no figura en el listado público de sacerdotes culpables de abusos a menores elaborado por los obispos chilenos.

Revisa el listado acá:

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El “carismático” reverendo Carmelo.

El Reverendo Carmelo Francisco Márquez Julio, acusado del delito de abuso sexual en contra de 4 mujeres osorninas, tres mujeres adultas y una niña de 17 años, en un retiro espiritual “carismático efectuado a fines de agosto de 2011 en el sector Misión San Juan, en la comuna de San Juan de la Costa.

En aquella oportunidad, las mujeres denunciantes acusaron que el sacerdote durante el momento de las confesiones, que se realizaron en un cuarto oscuro sólo con la luz de una vela, les habría puesto las manos a la altura del pecho, efectuándoles tocaciones de carácter sexual.

La defensora María Soledad Llorente señaló que “lo realizado por el sacerdote se encuentra dentro de su forma de operar al ser miembro de la congregación de carismáticos que, tal como su nombre lo indica, son de acciones demostrativas, como abrazar y tocar.” Así como precisó que la acción ejercida por el sacerdote al tocar en el pecho a las mujeres no tiene configuración penal.”

Aun así Márquez fue encarcelado por razones preventivas en junio de 2012, luego fue liberado bajo arresto domiciliario en una casa del Obispado de Osorno, específicamente en la llamada Casa Betania, de agosto a septiembre de 2012. El caso fue desestimado en noviembre de 2013. Aunque la defensa admitió que hubo contacto físico con víctimas

Posteriormente se levantaron las medidas cautelares en su contra quedando en libertad, pero con prohibición de acercarse a las víctimas y salir del país, como así también se mantuvo alejado de la Iglesia Católica, en total impunidad.

No se trata sólo de Barros

En Chile existen otros obispos implicados en casos de abusos sexuales.  De manera abreviada damos a conocer los puntos más importantes de cada caso.

Obispo Cristián E. Contreras Molina, O. de M.

La iglesia chilena anunció una investigación en febrero de 2014 por presunto abuso sexual de un joven de 15 años. » Aclarado » por el Vaticano en junio de 2014. Obispo de San Felipe .

Arzobispo Francisco José Cox Huneeus, P. Schönstatt

Renunció como arzobispo de La Serena en 1997, a la edad de 63 años. La iglesia dijo que era por razones de salud mental. Sospechoso de pedofilia. Se disculpó en 2002: «Me disculpo por este lado oscuro que se opone al Evangelio». El arzobispo de Santiago, Errázuriz, dijo en 2002 que Cox había renunciado voluntariamente debido a una «conducta impropia» relacionada con su «afectuoso y exuberante afecto», especialmente con los niños. Arzobispo emérito de La Serena .

Obispo Gonzalo Duarte García de Cortázar, SS.CC.

Acusado en 2014 de haber abusado de seminaristas adolescentes. Obispo de Valparaíso .

Obispo Marco Antonio Órdenes Fernández

Después de acusado de abuso sexual a finales de 1990 de un niño de 15 años. Admitido a «un acto imprudente». En enero de 2018, se desestimaron los cargos por delitos sexuales en su contra luego de que un tribunal de apelaciones dictaminó que no había pruebas suficientes. Obispo emérito de Iquique.

Equipo asambleapopular.cl

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